Si tienes más de 35 años y estás pensando en buscar embarazo, probablemente hayas encontrado dos tipos de mensajes.
Por un lado, los que parecen decirte que ya llegas tarde.
Por otro, los que intentan tranquilizarte asegurando que la edad prácticamente da igual si te cuidas.
La realidad necesita bastante más matiz.
La edad importa en fertilidad, especialmente porque con el tiempo cambian tanto la cantidad de ovocitos disponibles como su competencia reproductiva. Pero tener 35 años tampoco significa que de repente tu fertilidad desaparezca.
De hecho, cada vez buscamos la maternidad más tarde. En España, la edad media al nacimiento del primer hijo se situó en 31,5 años en 2024, una de las más altas de la Unión Europea.
Entender qué ocurre fisiológicamente permite tomar decisiones con información, sin añadir más miedo a un proceso que ya suele venir suficientemente cargado de incertidumbre.
¿Qué ocurre con la fertilidad a partir de los 35?
No existe un interruptor que se apague el día de tu 35 cumpleaños.
La fertilidad femenina disminuye progresivamente con la edad y este descenso se hace más importante conforme avanzan los años. La literatura europea señala que la disminución comienza antes de los 35 y se vuelve especialmente relevante a partir de esa etapa.
Uno de los motivos es la evolución de la reserva ovárica.
Nacemos con un número determinado de ovocitos y esa reserva va disminuyendo a lo largo de nuestra vida reproductiva. Con los años también aumenta la proporción de ovocitos con alteraciones cromosómicas.
Por eso la edad puede influir en distintos puntos del proceso:
- puede aumentar el tiempo necesario para conseguir embarazo,
- disminuye progresivamente la probabilidad de embarazo por ciclo,
- aumenta el riesgo de alteraciones cromosómicas del embrión y
- aumenta el riesgo de pérdida gestacional.
Eso explica por qué dos mujeres con ciclos regulares pueden encontrarse en situaciones reproductivas muy diferentes.
Reserva ovárica y calidad ovocitaria no son lo mismo
Esta distinción me parece especialmente importante.
Cuando hablamos de reserva ovárica nos referimos fundamentalmente a la cantidad de folículos/ovocitos disponibles.
La calidad o competencia ovocitaria es otra cuestión.
Pruebas como la hormona antimülleriana (AMH) o el recuento de folículos antrales pueden aportar información útil sobre reserva ovárica en determinados contextos, pero no funcionan como un examen que pueda decirte con certeza si vas o no a quedarte embarazada.
Tampoco una AMH elevada convierte automáticamente a una mujer en “muy fértil”.
Por eso conviene interpretar estas pruebas dentro del conjunto del caso y no como un número aislado que determine todo tu futuro reproductivo.
¿Entonces puedo hacer algo para mejorar mi fertilidad después de los 35?
Aquí conviene diferenciar dos cosas.
No podemos detener el envejecimiento ovocitario mediante alimentación, suplementos o estilo de vida.
Pero sí podemos trabajar sobre factores modificables que forman parte del contexto fisiológico en el que ocurre la reproducción.
Por ejemplo:
- alimentación y disponibilidad de nutrientes,
- consumo de tabaco y alcohol,
- salud metabólica,
- actividad física,
- descanso,
- enfermedades previas,
- medicación,
- función ovulatoria o
- posibles déficits nutricionales.
Trabajarlos tiene sentido para preparar el organismo antes de una gestación y cuidar la salud general y reproductiva.
Eso es muy diferente de prometer “rejuvenecer los óvulos”.
Tener la regla todos los meses tampoco cuenta toda la historia
Un ciclo regular es una información útil, pero por sí solo no permite conocer todo el estado reproductivo.
Cuando una mujer lleva meses buscando embarazo pueden ser relevantes otros elementos:
- la ovulación,
- las trompas,
- el útero,
- los antecedentes ginecológicos,
- la reserva ovárica y también
- el factor masculino.
La fertilidad pertenece a la pareja cuando la búsqueda se realiza en pareja. Centrar toda la atención sobre la mujer puede retrasar innecesariamente una evaluación completa.
Después de los 35, el tiempo sí forma parte de la estrategia
Este es probablemente uno de los mensajes más importantes.
Las recomendaciones europeas actuales plantean iniciar una evaluación de fertilidad después de seis meses de búsqueda sin embarazo a partir de los 35 años, en lugar de esperar los doce meses que habitualmente se contemplan en mujeres más jóvenes. Si existen antecedentes que puedan afectar a la fertilidad, la valoración puede estar indicada antes.
Y esto no significa que después de seis meses haya necesariamente un problema.
Significa que, al aumentar la edad, tiene menos sentido perder tiempo antes de comprobar si existe algún factor que convenga abordar.
¿Qué revisaría antes de empezar a buscar embarazo?
No todas las mujeres necesitan una batería enorme de analíticas.
Una preparación preconcepcional debería partir de tu historia y de tu situación concreta.
Puede tener sentido revisar aspectos como:
- tu historia menstrual y ginecológica,
- antecedentes reproductivos, alimentación,
- estado nutricional,
- medicación,
- enfermedades previas,
- estilo de vida y
- las analíticas que ya tengas disponibles.
Y, cuando existe pareja masculina, valorar también su situación.
El objetivo es detectar qué merece atención y qué no, en lugar de empezar a acumular pruebas y suplementos “por si acaso”.
Buscar embarazo después de los 35 necesita información, no perfección
No necesitas convertir los próximos meses en un proyecto de optimización constante.
Ni comer perfectamente.
Ni tomar diez suplementos.
Ni eliminar cada posible tóxico de tu vida.
Necesitas saber qué factores son relevantes en tu caso, cuáles puedes modificar y cuáles requieren valoración médica.
A partir de ahí, se puede establecer un foco asumible.
Porque cuando el tiempo importa, hacer veinte cosas a medias suele ser bastante menos útil que saber qué tres cosas merece la pena priorizar.
¿Estás pensando en buscar embarazo o ya llevas unos meses intentándolo?
En mi Valoración Fértil Inicial revisamos tu situación, alimentación, estilo de vida, antecedentes y analíticas disponibles para identificar qué factores merece la pena priorizar y establecer un FOCO concreto para empezar.
Referencias
Eurostat. (2026). Fertility statistics / Demography of Europe 2026. European Commission.
Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Edad avanzada y fertilidad. Sociedad Española de Fertilidad.
CNGOF (French College of Obstetricians and Gynecologists). (2024). First-line management of infertile couple. Guidelines for clinical practice of the French College of Obstetricians and Gynecologists 2022.
ESHRE Guideline Group on Female Fertility Preservation. (2020). ESHRE guideline: female fertility preservation. Human Reproduction Open.
ESHRE Guideline Group on Ovarian Stimulation. Ata B, Bosch E, Broer S, et al. (2026). ESHRE guideline: ovarian stimulation for IVF/ICSI: an update in 2025. Human Reproduction. 41(4):498–514. DOI: 10.1093/humrep/deag018.